César Amezcua

jueves, octubre 12, 2006

La rana que nunca fue princesa



Un hombre cruzaba un camino un día en donde había una rana, que le dijo en voz alta dirigiéndose a él:

Si me besas, me convertiré en una hermosa princesa

Se agachó, cogió la rana y se la metió en el bolsillo. La rana le miro de nuevo y le dijo:

Si me besas, me convertiré en una hermosa princesa y le diré a todo el mundo lo inteligente y valiente que eres, y que eres mi héroe.

El hombre cogió la rana de su bolsillo, le sonrió, y la volvió a guardar en su bolsillo. La rana le habló de nuevo y le dijo

Si me besas, me convertiré en una hermosa princesa y seré tu pareja durante una semana

El hombre cogió la rana de su bolsillo, le sonrió, y la volvió a guardar en su bolsillo. La rana entonces le gritó

Si me besas, me convertiré en una hermosa princesa, y me quedaré contigo durante un año en donde haré cualquier cosa que me pidas

El hombre cogió la rana de su bolsillo, le sonrió, y la volvió a guardar en su bolsillo. Finalmente la rana pregutó:

¿Pero que te ocurre? Te he dicho de convertirme en una hermosa princesa y de hacer lo que tu quieras durante un año… ¿por qué no me besas?

El hombre dijo:

Mira, yo soy un informático. No tengo tiempo para una novia, pero tener una rana que habla está genial

http://86400.es/2006/10/06/por-que-no-quiero-una-rana-que-se-convierta-en-princesa/